
Las variedades empleadas son la garnacha, el cariñena y el syrah.
Los vinos del Mas Patiràs se elaboran exclusivamente con las uvas de las diferentes parcelas de la finca, trabajadas por el mismo equipo que cuida el jardín botánico; tenemos, pues, una concepción de “chateaux” o “pago”.
Disponemos de un total de siete viñas plantadas con 7.700 cepas de garnacha negra, 6.000 cepas de syrah y 2.550 de cariñena, que cultivamos siguiendo los criterios de la agricultura tradicional o ecológica, aunque sin acogernos expresa y legalmente a la misma.
Los viñedos, situados a caballo del fin de la sierra transversal y a tocar de la litoral, en un enclave geológicamente complejo, presentan suelos de gres y franco arenosos, al lado de otros argilosos y de pizarra.